La voz como origen.
La voz, el sonido y la comunicación es intrínseco al ser humano desde el principio. Siempre estuvo presente con el ritmo que simboliza, para muchas comunidades nativas y para las personas que abrazamos amorosamente su sonido, el latido del corazón, el movimiento y el pulso de vida.
Cuando alguien nos dice que cantamos mal o experimentamos sentimientos que quedan atragantados en la garganta, empezamos cantamos menos o dejamos de cantar, cuando tenemos el deseo de retomarlo no sabemos por dónde empezar.
La voz en conexión con lo invisible
La coplera de la Puna argentina y todas las culturas originarías de los diferentes continentes cantan siempre, todo el tiempo, nos se preguntan de técnica o respiración, solo saben que lo tiene que hacer como respirar, como alimentarse porque es su conexión con lo invisible, con la naturaleza y el universo.Cantan a sus protectores como las montañas, la luna o el sol, se permiten sacar y exorcizar su dolor o contagiar su alegría. Le cantan al amor, a la enfermedad para que se vaya y a la muerte. No existe el concepto de lindo o feo de afinado o desafinado, simplemente es un pedazo de su existencia puesto al servicio del momento de lo que es su sentir. En su comunidad tienen canciones transmitidas por muchas generaciones para traer la lluvia en otras cosas o para una celebración específica de su calendario, de su cosmovisión ancestral.
Reencontrarnos.
Volver a pensar y sentir nuestra voz desde este lugar reencontrando nuestra expresión, la liberación de lo que sentimos, una herramienta que nos traiga equilibrio y compensación de la presiones de la vida diaria, que nos vuelva a la infancia al placer de jugar y que podemos desterrar los " no" de nuestro sistema de pensamiento.Generamos un pacto no verbal en el Círculo de canto de apoyarnos y sostenernos entre todos, respetamos que cada uno tiene su tiempo y su proceso, sacamos los lindos y feos. Aprendemos a escuchar a nuestra compañeros/as para generar un complemento de sonidos generando un tejido, una trama sonora.
Con la meditación sonora pasamos por los centros energéticos para equilibrarnos y que nos ayuden a expandir nuestra voz. trabajamos con la dinámica del ritmo: con la palmas, maracas y tambores para generar más capas sonoras y posibilidades de disfrute.
Incorporamos ejercicios y tips técnico vocales para una emisión sana y que permita expandirnos vocalmente. Usamos la repetición con los cambios de dinámicas para generar nuestra propia canción y recurrimos a las canciones medicina y de los abuelos para incorporarlas a nuestro repertorio y sacarlas a relucir cuando las necesitemos.
Alguno se quedaran luego de los encuentros como una forma de actividad lúdica y esparcimiento, a otros le servirá para complementar lo sabido y están también los que les abra un lugar de conexión con lo invisible retomando algo que no sabían que tenían dentro y generando una necesidad de incorporarlo a su vida.
Tejiendo Voces.
Durante largos años estudiando en el conservatorio y haciendo diferentes talleres, seminarios y cursos con maestros que aportaron a mi camino fui percibiendo cuanto sabemos y aprendemos de técnicas y formas de cantar de Europa, india y oriente. También de su forma de ver el mundo y costumbres que incluso decidimos adoptar como propias.Pensé : ¿Qué puedo transmitir que tenga que ver conmigo?
Soy de Argentina viviendo en la Ciudad de Buenos siendo hijas de padres de la zona del litoral y Paraguay, tengo una mixtura de orígenes europeos y guaraníes.
Para mi lo primordial es el significado de la labor manual y el tejido en especial para nuestras culturas originarias de América,lo que los tejidos cuentan como si fueran un libro, lo importante que son lo hilos y las lanas que generan tramas maravillosas de diferentes colores y texturas. Así concibo el tejer voces, cada uno como hilos y lanas de diferentes colores y texturas ( historias alegrías y tristezas) que queremos armar una trama en común respetando nuestro ser individual.
El origen del Ñandutí
Buscando el origen del Tejido Ñandutí, me puede remontar a diferentes fuentes entre ellas la leyenda que cuenta:
"La mujer, queriendo consolar a su hijo, que vagaba sin rumbo por la selva, decidió regalarle un tejido igual al de aquel árbol. Para esto, la anciana se puso a estudiar las idas y venidas de las arañas mientras hilaban. Entonces tomó sus agujas y empezó a copias lo círculos y rectas que las arañas dibujaban utilizando como hilos las hebras blancas de sus cabellos"
Ñandutí es para los guaraníes el tejido circular de la araña (Ñandú), originalmente viene de Europa y se le conoce como encaje de Tenerife. Sí, no es originalmente de América pero se incorporó a la cultura de la zona como parte de su identidad, transformándose con la combinación de hermosos colores alegres y diseños únicos. Así como nosotros que venimos de tantos lugares y ninguno, podemos incorporar distintos saberes y experiencias y transformarlos en un Ñandutí que nos representa.
