domingo, 13 de septiembre de 2020




La voz como origen.

La voz, el sonido y  la comunicación  es  intrínseco al ser humano desde el principio.  Siempre estuvo presente con el ritmo que simboliza, para muchas comunidades nativas y para las personas que abrazamos amorosamente su sonido, el latido del corazón,  el movimiento  y el pulso de vida.
Cuando alguien nos dice que cantamos mal o experimentamos  sentimientos que  quedan atragantados en la garganta,  empezamos  cantamos menos o dejamos de cantar, cuando  tenemos el deseo de retomarlo no sabemos por dónde empezar.


La voz en conexión con lo invisible

La coplera de la Puna  argentina y todas las culturas originarías de los diferentes continentes cantan siempre, todo el tiempo, nos se preguntan de técnica o  respiración, solo saben que lo tiene que hacer como respirar,  como alimentarse porque es su conexión con lo invisible,  con la naturaleza y el universo. 
Cantan  a sus protectores como  las montañas,  la luna o el sol, se  permiten sacar y exorcizar su dolor o contagiar su alegría. Le cantan al amor, a la enfermedad para que se vaya y a la muerte. No existe el concepto de lindo o feo de afinado o desafinado, simplemente es un pedazo de su existencia puesto al servicio del momento de lo que es su sentir. En su comunidad tienen canciones transmitidas  por muchas generaciones para traer la lluvia en otras cosas o para una celebración específica de su calendario, de su cosmovisión ancestral.

Reencontrarnos.

Volver a pensar y sentir nuestra voz desde este lugar reencontrando  nuestra expresión,  la  liberación de lo que sentimos, una herramienta que nos traiga equilibrio y compensación de la presiones de la vida diaria, que nos vuelva a la infancia al placer de jugar y que podemos desterrar los " no" de nuestro sistema de pensamiento.
Generamos un pacto no verbal  en el Círculo de canto de apoyarnos y sostenernos entre todos, respetamos  que cada uno tiene su tiempo y su proceso, sacamos los lindos y feos. Aprendemos a escuchar a nuestra compañeros/as para generar un complemento de sonidos   generando un tejido, una trama sonora.
Con la meditación sonora pasamos por los centros energéticos para equilibrarnos y que nos ayuden a expandir nuestra voz. trabajamos con la dinámica del ritmo:  con la palmas,   maracas y tambores para generar más capas sonoras y posibilidades de disfrute.
Incorporamos ejercicios y tips técnico vocales para una emisión sana y que permita expandirnos vocalmente. Usamos la repetición con los cambios de dinámicas para generar nuestra propia canción y recurrimos a las canciones medicina y de los abuelos para incorporarlas a nuestro repertorio y sacarlas a relucir cuando las necesitemos.
Alguno se quedaran  luego de los encuentros  como una forma de actividad lúdica y esparcimiento, a  otros le servirá para complementar lo sabido y están también  los que les abra un lugar de conexión  con lo invisible  retomando algo que no sabían que tenían dentro y generando una necesidad de incorporarlo a su vida.


Tejiendo Voces.

Durante largos años estudiando en el conservatorio y  haciendo diferentes talleres, seminarios y cursos con maestros que aportaron a mi camino fui percibiendo  cuanto sabemos y aprendemos de técnicas y formas de cantar   de Europa, india y oriente. También de su forma de ver el mundo y costumbres que incluso decidimos adoptar como propias.
Pensé :  ¿Qué puedo transmitir que tenga que ver conmigo?
Soy de  Argentina viviendo en la Ciudad de Buenos siendo hijas de padres de la zona del litoral y Paraguay, tengo una mixtura de orígenes europeos y guaraníes.
Para mi lo  primordial es el  significado de  la labor manual y el tejido en especial  para nuestras culturas originarias de América,lo que los tejidos cuentan como si fueran un libro, lo importante que son lo hilos y las lanas que generan tramas maravillosas de diferentes colores y texturas.  Así concibo el tejer voces, cada uno como hilos y lanas de diferentes colores y texturas ( historias alegrías y tristezas) que queremos armar una trama  en común respetando nuestro ser individual.


El origen del Ñandutí

Buscando el origen del Tejido Ñandutí, me puede remontar  a diferentes fuentes entre ellas la leyenda que cuenta: 

"La mujer, queriendo consolar a su hijo, que vagaba sin rumbo por la selva, decidió regalarle un tejido igual al de aquel árbol. Para esto, la anciana se puso a estudiar las idas y venidas de las  arañas mientras hilaban. Entonces tomó sus agujas y empezó a copias lo círculos y rectas que las arañas dibujaban utilizando como hilos las hebras blancas de sus cabellos"

Ñandutí  es para los guaraníes el tejido circular de la araña (Ñandú), originalmente viene de Europa y se le conoce como encaje de Tenerife.  Sí, no es originalmente de América pero se incorporó a la cultura de la zona como parte de su identidad, transformándose con la combinación de hermosos colores alegres y diseños únicos. Así como nosotros que venimos de tantos lugares y ninguno, podemos incorporar distintos saberes y experiencias y transformarlos en un Ñandutí que nos representa.






Tejidos Ñandutí